La terapia es un proceso dinámico en el cual los individuos pueden avanzar teniendo el acompañamiento de un terapeuta.

El terapeuta actuara como un gps,  te proporcionara herramientas pero es la persona quien lleva las riendas, en definitiva quien conduce el vehículo y decide tanto el ritmo como el camino.

Es un traje a medida, el proceso e incluso las técnicas pueden y han de ser diferentes en función de la persona.

Alguien que padezca una fobia simple o una persona que ha sufrido maltrato en su infancia requieren distintos enfoques. Incluso ante el mismo problema se tienen en cuenta las diversas variables que afectan a la persona.

Por ejemplo, ante una ruptura sentimental un individuo que disfrute de apoyo social, que es un componente importante de la resiliencia, podrá tener más herramientas para superar el bache; en cambio una persona que haya quedado aislada socialmente podrá verse más solo.

¿Qué se hace en terapia?

Básicamente se establece un vínculo entre el terapeuta y la persona que acude a terapia, a través de dicho vínculo el usuario puede experimentar algo diferente a lo que habitualmente ha vivido.

Por lo general en la primera parte de la terapia se dedica un tiempo que puede ser variable a evaluar, se pueden utilizar herramientas como “la línea de vida” o el “genograma”. Ambas aportan una cantidad de información considerable.

Un familiar decía “los psicólogos son muy preguntones, se meten en todo” efectivamente no le puedo quitar parte de razón, para entender cómo funciona una persona hay que indagar.

Se pueden preguntar cosas relativas a cómo te relacionabas con tus exparejas o con tus padres u otras que aparentemente no guardan relación. En ocasiones un problema puede parecer “aislado” pero no siempre es así, hay que conocer el funcionamiento de la persona.

En la fase posterior a través de la intervención terapéutica, se pueden hacer ejercicios, psi-coeducación, aplicación de ciertas técnicas y demás pero lo más importante es la calidad del vínculo que se genere.

El usuario ha de percibir dicho espacio como un lugar propio en el que se sienta acogido y seguro. Esto es muy importante, la persona ha de ser tratada con empatía, como individuo único y sensible, no es un numero un diagnostico o una enfermedad.

Aun así, en ocasiones se podrá salir “removido” de las sesiones puesto que se llegan a tocar aspectos que son dolorosos para la persona, pueden ser sesiones duras o difíciles. No es fácil mirar hacia el interior de uno mismo.

Aquí es muy importante señalar que se va al ritmo que marca la persona, no se deberían tocar ciertos mecanismos o aspectos hasta que la persona se vea preparada. Sin embargo, el hecho de relatar una experiencia en la evaluación inicial, puede ser muy doloroso.

Insisto el terapeuta acompaña, la elección y toma de decisiones es siempre del usuario.

 

¿Qué no es la terapia?

A diferencia de los médicos no tenemos anestesia o una pastilla que solucione instantáneamente todos los problemas o el dolor. Se trata de un proceso, como quien aprende a navegar por un mar revuelto.

En ocasiones hay quien demanda no sufrir o no querer que otra persona sufra, lo patológico seria desconectar a una persona de su emoción.

Conocer lo que te pasa de un vistazo, eso no es terapia. Un psicólogo no es un “guru” o figura similar, es una persona normal con sus luces y sombras que ha estudiado el comportamiento  humano y esta ahí para acompañarte.

Bolas de cristal, energías mágicas, trascendencias o conexiones cósmicas quedan fuera de un proceso con garantías.

¿Qué pasara después de la terapia?

Te conocerás mejor, habrás adquirido consciencia de aspectos que antes se te podían escapar.

Tendrás más herramientas para afrontar lo que ocurra en la vida diaria.

Es probable que  haya una mayor consciencia sobre el por qué ciertos sucesos activan a la persona y en consecuencia se podrá hacer algo diferente.

Al probar nuevas estrategias se obtendrán otros resultados a distintos niveles emocionales, relacionales….etc

Una excelente persona que conocí lo resumió más o menos de esta manera: En resumen se trata de poder llevar las riendas de tu vida, de darte cuenta que no estas a merced de las olas.

 

Sin olvidar que para cada persona puede tener un significado:

Hay quien lo ve como lograr ese control sobre su vida, otras personas lo percibirán como una vía para mejorar sus relaciones y lograr acercarse a los otros.

En muchos casos para poder tener una relación saludable con los hijos, que parecían ser intratables.

Descubrir que en una relación de pareja hay áreas que cambiar o que dicha relación está siendo toxica.

Y muchas otras…..

 

Contenido ya publicado en mi otra web.

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